Cuando eres mamá, el tiempo pareciera que se redujera a nada. Tratas de cumplir al máximo con lo que tienes, pero ¿qué hay del tiempo para ti?

 Sabemos que desde el momento en que te conviertes en mamá, tu vida cambia del cielo a tierra. Tus gustos, pensamientos, actitudes y acciones son en pro de brindarle a tu/tus hijo/s la mejor calidad de vida incluso olvidándote de alguien muy importante: TU.

Queremos verte feliz, disfrutando de una etapa que marcará tu existencia por siempre, pero para poder cumplir con todo lo que deseas hacer por los tuyos, debes de preocuparte y cuidar de ti.

TÚ COMO MUJER IMPORTAS

Por más que tu rol como mamá sea 24/7, siempre deberá existir un momento del día para ti. Para aplicarte tus cremas favoritas, pintarte las uñas, realizarte una mascarilla en el pelo o simplemente comer eso que tanto te gusta. Cuidar de ti, se verá reflejado en tu exterior. 

Cuida siempre ti. Consiéntete.

LA IMPORTANCIA DEL TIEMPO PARA TI

Aunque no lo creas, cuando tienes una rutina tan establecida y no dedicas tiempo para ti, tu actitud frente a los demás suele cambiar. Muchas veces tiendes a ser más ruda, agresiva y un tanto conflictiva y esto se debe a que tu mente y vida están tan concentrados en los demás, que olvidas quien eres y el tiempo que te mereces. Busca la manera de tener unos minutos para despejar tu mente, hacer algo de ejercicio o meditación para liberarte de esas emociones malsanas.

Quiérete siempre.

NO OLVIDES TUS HÁBITOS

Si solías verte con tus amigas una vez a la semana, procura hacerlo al menos una vez al mes. Refugiarte en los que más quieres no solo será una terapia maravillosa cuando sientes que no puedes más. En ellos, encontraras no solo un cariño incomparable, sino que serán la ayuda que necesitas en tus momentos de debilidad.

Tus amigas son vitales para ti en este nuevo camino.

Recuerda que disponer unos minutos del día para cuidarte, consentirte y mimarte no te hacen una mala madre; al contrario, una madre que se siente bien, es una mejor madre.