El término azúcar total se refiere tanto al azúcar naturalmente presente en los alimentos como al azúcar libre. El azúcar se encuentra de forma natural en las frutas, hortalizas y algunos granos, así como en forma de lactosa en la leche y los productos lácteos, esto es debido a que todos los carbohidratos que consumimos se convertirán en glucosa que es azúcar. La OMS define el azúcar libre como todos los monosacáridos y disacáridos añadidos a los alimentos y bebidas por el fabricante, cocinero o consumidor, además del azúcar presente de forma natural en la miel, los jarabes, los zumos de frutas y concentrados de zumos de frutas. Es importante destacar que el azúcar libre puede tener consecuencias fisiológicas diferentes que las del azúcar intrínseco presente en las paredes celulares intactas de las plantas, en las frutas y hortalizas o en la leche y los productos lácteos naturalmente presente como lactosa. No hay requerimientos dietéticos de azúcar libre para bebés y niños.

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Los bebés tienen una preferencia innata por los sabores dulces, salados y sabrosos. Los recién nacidos prefieren las soluciones dulces al agua, y las más dulces a las que lo son menos. Los niños pequeños también tienen preferencia por los alimentos de alta densidad energética. Las recomendaciones existentes para la ingesta de azúcar se centran en el azúcar libre o añadido en lugar de en los azúcares totales, ya que existe evidencia científica consistente de que los azúcares libres y añadidos son el principal contribuyente al aumento de peso, la obesidad, la caries dental y otros efectos adversos para la salud. Aunque la preferencia por el sabor dulce es innata, puede ser modificada o reforzada por exposiciones pre y postnatales. La lactancia materna puede estar asociada con una mayor aceptación de nuevos alimentos y sabores.

La OMS afirma que los altos niveles de glucosa en la dieta de los menores afectan a sus dientes de leche y pueden provocar una preferencia por los alimentos dulces que podría originar el desarrollo de enfermedades relacionadas con la obesidad cuando sean adultos.

Recomendaciones sobre la ingesta de azúcar: El Comité de Nutrición de ESPGHAN recomienda que la ingesta de azúcar libre se reduzca y limite a <5% de la ingesta energética para niños y adolescentes (edades ≥ 2-18 años). La ingesta de azúcar libre debe ser incluso menor en bebés y niños menores de 2 años.