Importancia del DHA

Mucho se ha escuchado sobre el DHA y los beneficios que este tipo de grasas trae para el niño. El DHA es un ácido graso poliinsaturado que hace parte de la familia de los Omega 3, recordemos que Los lípidos o grasas son componentes estructurales de todos los tejidos y son indispensables para la síntesis de las membranas celulares. El cerebro, la retina y otros tejidos nerviosos son particularmente ricos en ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (AGPI-CL) como lo es el DHA, es por esto que se le atribuye una gran influencia en el desarrollo neurológico y visual del bebe.

El DHA es un componente mayoritario de las estructuras cerebrales y por esto su principal función está en la de permitir una mejor conexión y crecimiento neuronal que permite desarrollar la capacidad cognitiva del niño, así mismo constituye el 40% del total de los ácidos grasos de los bastones de la retina mejorando así el sistema visual.

El DHA es fundamental en la concepción, crecimiento y desarrollo del embrión y en el niño. En el neonato, los niveles de DHA dependen de las concentraciones plasmáticas en la madre en relación a la nutrición durante el embarazo, las necesidades son mayores al nacimiento por el rápido enriquecimiento en lípidos que precisan las membranas celulares sobre todo aquellas a nivel cerebral.

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Hay estudios que indican que el aporte adecuado de DHA en los niños en las etapas críticas de su desarrollo permite una mejor función en varios sistemas como lo vemos a continuación:

Por esto se hace importante, si la alimentación del bebe es exclusiva con lactancia materna, suplementar a la madre con el fin de alcanzar los niveles requeridos para el bebé; si por el contrario la alimentación es complementaria con fórmulas infantiles se debe garantizar que el aporte de DHA en las mismas, sea óptimo para permitir un adecuado desarrollo del sistema nervioso y visual del bebé.